Via FORÇA LLEIDA

Aranzana no se ha sido recordar que la Covidien-19 impactó de forma decisiva en el año del equipo “físicamente, cuando estábamos en nuestro mejor momento, pero también y sobre todo mentalmente”. Aranzana ha recordado que con su llegada en diciembre de 2019 y con el equipo en zona de descenso, se consiguió “dar un cambio de rumbo” y que por eso “ni siquiera imaginaba que podíamos acabar con un descenso. Estaba seguro de que salvaríamos la categoría. Para nada pensaba que aparecerían los imponderables que han aparecido “. 

Con la voz rota por la emoción, Aranzana afirmó estar muy dolido por “no haber cumplido con las expectativas” y agradeció a todos los estamentos del club -en especial al presidente Albert Aliaga con quien dijo mantener “un feeling especial” y al director deportivo Joaquín Prado- y también patrocinadores, instituciones, medios de comunicación y -muy especialmente- a la afición el apoyo recibido. Antes de cerrar su última rueda de prensa en Lleida, el vallisoletano ha pedido un último favor a los seguidores al recordarles que “la razón de ser del proyecto es llegar al Barris Nord y ver a todos estos niños entrenando: Este club seguirá adelante, para que la afición debe demostrar que el vuelo “, y ha augurado que” se dará un paso adelante. El año que viene será un año de impasse y seguro que se volverá a subir a LEB Oro ya luchar por estar en la ACB

Via Feb.es